¿Por qué no?


¿Qué es sino una vida perfecta aquella dónde todo sea alegría, risas y bailes?

"Me haces reír y bailar cómo nadie" me dices, mientras nos miramos cómo tontos riéndonos por nada, relajados por todo y con esos nervios de `ay, no te acerques tanto a mí qué...´.

Pase lo que pase nos hacemos reír, estemos dónde estemos juntos nos sentimos bien, sea el día que sea siempre consigo sacarte a bailar. Eso te gusta, me gusta. Nos gusta. ¿Y por qué no?

No hay duda que sacas lo mejor de mí con tan sólo estar a mi lado, con tan sólo escucharte hablar desde la habitación de al lado, con tan sólo escuchar la música tan maravillosa que haces.

 Oh, música, qué música.

 Si eres capaz de hacerme sentir única y me quitas de un plumazo todo lo negativo de mi vida con tan sólo una mirada, ¿por qué no?

Si con tan sólo un abrazo somos capaces de parar el mundo que nos rodea, ¿por qué no?

Si te hago sentir tan bien y no puedes evitar tener esa sonrisa preciosa en la cara cada vez que estás a mi lado, ¿por qué no?

A veces eres tú, y otras veces soy yo, quién se pone hecho un flan y no reacciona bien, no sabe cómo actuar, nos entra el miedo y huimos. A veces te pasa a ti, y otras veces a mí.

La diferencia es que yo huyo por el miedo a no poder evitar lanzarme a tus labios, que a tus brazos me lanzo siempre; y tú porque se te confunden los pensamientos, pierdes el norte y no tienes claro lo que quieres porque sabes qué es lo que debes.

Maldita sea la madre del tiempo, que le obliga a trabajar las 24 horas del día, los 365 días del año. Si le diese vacaciones al menos una vez, te aclaraba todas esas ideas.

Que todas esas dudas te las quito yo en un baile.

¿Y por qué no?

Si es cierto que te hago bailar y reír cómo nadie, ¿por qué no nos casamos?.

No te asustes bonito, que no hablo de boda, ni de vestidos ni convites. Si no de unirnos en sentimientos para siempre.

Déjame sólo un baile en una noche cualquiera, déjame sólo un beso en esa misma noche. Que ambos sabemos lo que vendría después.

Que sin ese baile y sin ese beso lo nuestro ya es inolvidable, y si le sumas una mirada más, ya se volvería a ser inevitable.

¿Y por qué no? ¿por qué no nos casamos? Que no hablo de boda, ni de vestidos ni convites. Que hablo de un compromiso de libertad, que hablo de bailar y reír sin parar, hasta que nos plazca, que hablo de ser felices para siempre con tan sólo unos abrazos, que hablo de que me llames cuando me necesites, de que vengas en mi busca cuando te necesite.

Que ya me dejaste marchar una vez, pero que ya no me iré más, créeme. Porque desde el primer beso seguimos juntos en nuestras mentes, y nuestros corazones. Que nunca te dejé y que nunca lo haré.

Que no hablo de amor, ni de pasión. Que hablo de algo muy grande, que si le sumas una mirada más, ya volvería a ser inevitable.

"Siempre apareces de la nada, y me sorprendes. Cuando menos me lo espero, estás ahí."

¿Y por qué no, si te hago bailar y reír cómo nadie? CASÉMOSNO.


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