Comienza por hacerle caso a tu sonrisa.

Que la vida valga la alegría, no la pena.



El mérito no está en no fracasar nunca, si no en tener la capacidad de que cada vez que fracases, seas capaz de empezar de cero, hasta conseguir lo que deseas. Sacar la motivación de dónde sea, pero sacarla para seguir adelante a pesar de las caídas, y volver a levantarte hasta que lo consigas.
El mérito está en no desistir de tus sueños, no ver ninguna meta como algo imposible dentro de tus capacidades, fomentar cada día capacidades nuevas. Porque todos somos capaces de todo con las ganas y intenciones suficientes.
Que le mérito no está en hacer que todos crean en ti siempre, el mérito está en que cuando nadie crea en ti y digan que no eres capaz de algo, saques el coraje de confiar en ti mismo y saber que sí que puedes hacerlo. Porque nadie, sólo tú mismo, pone los límites a tu vida.
Que no existen fronteras cuando uno cree en sí y piensa que merece ser feliz.
No te quedes atrás, avanza, sigue adelante y crecerás. Que todos los obstáculos que puedas ver forjarán una armadura contra los golpes ajenos, con el don que sólo deje pasar los pensamientos buenos que te llevaran a un camino de rosas aunque vivas en el desierto.

Que todo es posible cuando existen ganas, y todos tenemos ganas de ser felices, sea como sea. Así que venga, no desistas y alégrate que así, poco a poco, le sacarás las espinas a la vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Por favor, reiníciese.

'Dame vida, toma el tiempo, que me ahoga.'