Al menos me queda el frío de mis manos.

`Ya no quiero esta herida, lo insano, el insomnio, ni retrasar el inevitable portazo´ bueno no lo quise nunca, nadie lo quiere supongo, pero cuando se trata de que signifique que haya un hilo de esperanza... Ya la cosa cambia, y te tragas tu orgullo, y el dolor... eso, cuando se ama. Tu no sabes de que hablo, normal que no me entiendas, si uno a sí mismo nunca se hace daño, cuando es la única persona a la que ama y a la que se enfrenta. Por inocente o tonta, como queráis llamarlo, tengo fe en la raza humana, y creo que son excepciones aquellas personas que en toda su vida no aman a nadie más, más que a sí mismo. Tengo fe en ti, y como tanto es lo que te quiero, espero que algún día sepas y puedas, ames a alguien tanto como yo a ti. Que ames algún día a alguien más que a ti mismo, que puede sonar a error, pero no. Que conozcas lo bueno del amor, que conozcas la sonrisa constante de tu alma cuando te abraza, el tener en mente siempre a esa persona, y nunca estar sola, porque sabes que realmente está ahí. Que tus noches a solas sean dormirte pensando en sus ojos cerrándose mientras lo miras dormir. Algún día sabrás todo eso, supongo. Mientras yo voy a seguir curándome, mejor sola que mal acompañada, ¿no?. No. Todavía no he conseguido asumir eso y pensar que es mejor estar sola que contigo. ¿Cómo se puede ser tan cabrón? En fin, cada día estoy más cerca de concienciarme que contigo no tendré nada bueno, que no se puede vivir de esta forma, y que no me mereces ni de lejos. Mientras seguiré quitándome a pedazos esta angustia del pecho, que no me refleja bonita en la cara. Que no me deja sonreír sin que me pese el alma. Mientras seguiré lamentándome de no saber parar de querer darte amor, de no saber parar de derrochar amor. Que todo en exceso es malo, y se gasta. Ojalá desaparecieras tan lejos que no llegara a recordarte, tan sólo los 7 de noviembre, dónde empezó todo y todo acabó al escuchar de otras manos que podían hacerme olvidar el maldito veneno de esa fecha, si yo quería. El caso es que pude, y no quise. Vaya lío. Y total, que espero que algún día la vida te haga pasar por algo así, que después de lo bueno siempre llega algo malo. Y después de la tormenta siempre llega la calma... Y yo mientras, seguiré esperando(te) que vengan a calmarme, que vengas para hacerte sufrir y odiarte.


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