Cambio de hora.

La llegada del desamor es como terminar de ver una película que comenzaste a ver un día junto a alguien, que no acabasteis porque lo que había a tu lado era mejor,
- o eso parecía -; y terminarla de ver sola.
De esto que no te gusta seguir pero quieres llegar hasta el final, necesitas ver 'the end' en la pantalla por creerte que así lo asimilaras mejor, todo el mensaje que enseña esos minutos de video.
Como si fueran de verdad.
Ya esto no es lo que era, ya nadie marca un final con un punto. Y no es que las leyes de la gramática la desobedezcan,  sino que todo se queda en el aire. Con puntos suspensivos, como si creyeses que lo que se va, vuelve y lo que se acaba, rebobinara...

El placer de escuchar la lluvia caer sobre tu cabeza sabiendo que no te mojarás, que estás en tu cama (,) caliente y sin nadie a quién abrazar.

Placer y displacer en la misma experiencia, en la misma frase, en la misma hora y en el mismo lugar.
Como todo en esta vida, el bien y el mal. Tú y elquévendra.

Hay maneras: dejar las cosas bien claras, apartarse y hacerse olvidar. Desaparecer, pero sin volver jamás. Ni para preguntar "como estás", que la cortesía ya no vale, cuando lo que yo te quiero es besar. Por eso, cuando no sabes como acabar algo, lo dejas y punto. Punto y final.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Por favor, reiníciese.

'Dame vida, toma el tiempo, que me ahoga.'