Respira a tiempo, antes de que sea tarde.

A veces no se necesita más nada que la fuerza en el corazón para no clavarse el puñal cuando notes la vida injusta.
Tan solo un rayo de luz que entre por tus pupilas, entre toda la oscuridad de esta sociedad incomprendida.
Un pellizco en la barriga de unas manos que te den vida, y no por ver que la vida se te escapa entre las manos.
Estamos faltos de sentimientos y buscamos en lo más profundo del infierno para ver una foto que te rompa algo, para por lo menos sentir la rabia y quejarnos.
Gritamos en silencio lo que queremos y deseamos, pero seguimos pretendiendo que los sordos escuchen nuestros llantos.
A veces solo hace falta que no se te borre el borrador, y poder acompañarlo con una imagen de un desconocido que transmita tus suspiros en cada línea de este tanto. Un sueño que te haga sentir más viva al despertar, y no perder la vida en una pesadilla llena de realidad.
Un día como aquel día, en que las lágrimas caigan de felicidad por darte cuenta en ese justo instante, que lo que siempre quisistes lo tienes delante, y te ama a rabiar.

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'Dame vida, toma el tiempo, que me ahoga.'