De tanto a tan poco, en tan poco tiempo...

Qué fácil fue acostumbrarse a lo bueno de tenerte a mi lado, el tener como refugio a todo, un trocito de cielo que sólo tú y yo compartíamos. El vivir de la ilusión hizo que dejase de tomar consciencia del tiempo y espacio, para sólo medir los días en canciones que bailamos, y en besos y abrazos.
El sentir tu presencia era la calma que el terremoto de mi vida necesitaba, y ahí estabas tú dándome todo desde antes de estar yo siquiera, haciendo de cualquier día normal algo extraordinario.
Comenzaste con tanta fuerza y tantas ganas que se te gastaron las pilas nada más comenzar esta aventura. Y aunque intenté recargarte de energía para poder juntos nuestra historia continuar, tuve que pararme a medio camino porque yo sola no podía todas las piedras esquivar.
Y me tuve que ir sin quererlo, por quererme un poco a mí misma ya que tú dejaste de hacerlo, pero me fui con la cabeza vuelta a ver si corrias arrepentido a los dos segundos de alejar nuestros corazones.
Me dejé todo el amor propio en los huesos una vez más al decir 'yo te quiero ' siendo yo una vez más la que fui abandonada. Y después de pasar los días noto que optaste por el conformismo, por dejarme ir y limitarte al 'no puedo', y dejando bien claro el 'no quiero'. En las buenas y en las malas, nos prometimos. Nunca hablamos de este momento, nunca pensé que llegaría; cada cuál con su cuento, tú buscando amor nuevo y yo hasta arriba de exceso vomitando caricias perdidas.
Nunca llegaré a comprender cómo se pueden esfumar tan de golpe esos arrebatos de amor por comerme a besos, tantos sentimientos. Cómo se puede estar bien con alguien, y cuándo se marcha no echarla de menos.
De tanto a tan poco, en tan poco tiempo...

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'Dame vida, toma el tiempo, que me ahoga.'