Lunes despejado.

Amanece el cielo despejado. Se tiñen las manos de hielo. Los primeros cantos de los pájaros suenan. Junto con la prisa acelerada de la rutina. Un lunes nuevo se despierta con una oportunidad enredada en el pelo.
Pero la gente se empeña en volver a hacer lo mismo que ayer, anhelando un futuro mejor, esperando algún cambio del cielo.
Un cielo que amanece despejado, y eso ayuda a soñar mejor con cumplir tus deseos, mientras vas en coche al trabajo.

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