Viva de frío, muerta de verano entre las piernas.

Un “voy” a la llamada de mi mente por sacarte de mi corazón. Un paso de cebras que jamás volveré a cruzar sin pensar en la última vez que lo cruzamos juntos entre lágrimas despidiéndonos para siempre sin más. Un “te quiero” ahogado que escondía un `no me dejes ir sola por esta boca de metro que me alejará por siempre de ti´. Un sexo de la risa que releo una y otra vez, porque me hace escribir añorando nuestras risas juntas en el sexo. Hay algo que no has cambiado, llegar tarde a nuestra cita cada día, desde que me dejaste ir, que es lo mismo que irte. Cuando tengo unas ganas irrefrenables de llamarte y gritarte lo que te echo de menos, recuerdo que tú también tienes mi teléfono, y se me pasa. Estás cumpliendo la promesa equivocada. Olvidaste muy pronto que antes de pedirte mi espacio te pedí que nos cuidáramos siempre. Y yo olvidé pedirte el último beso, entre tanto y tanto reproche mojado. Creía que te darías cuenta que lo único que quería, era que se mojara otra cosa. Pero lo único que veías era:”es que ya nada es como antes”, ignorando que esa es la clave de todo, cambiar y permanecer a la vez, juntos.
Y aquí estoy, seca y muerta de sed, sin ti. 





"Viva de frío, muerta de verano entre las piernas."
Irene X.

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