Quien inventó el refrán "lo mejor siempre está por llegar", tenía demasiadas ilusiones y un pasado muy diferente al mío.
Yo quiero enjaular nuestros días y que el viento que llegue no se los lleve a volar.
Quiero recordar siempre nuestras risas juntas, pero sin temblar ni lamentar.
Quiero sentirme afortunada por lo que tuvimos, y no aferrarme a que todo algún día mejorará.
Por qué siempre queremos más, le preguntan mis labios a mi corazón.
Ojalá le respondieran tus manos.
Sé que el idioma que nos inventamos para entendernos sólo tú y yo, por falta de práctica, algún día se extinguirá.
Mientras tanto lo guardaré con cariño en mi garganta, por si algún día nos da por recordar.
Necesito una tregua de esperanzas, y que deje mi mente por un rato de imaginar.
Nos.
Juntos.

Ojalá.

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