Si miras a consciencia una fotografía, por un segundo parece que puedo sentirte de nuevo, como si fuera ayer.

El sacrificio de desprenderte de una parte de ti para salvar el corazón de la persona a la que amas.
Me quito el agua de mis labios para dejarte con sed culpable toda la vida,
pero es por ti,
no por mí, vida mía.

El verte feliz me sana las heridas porque sé que mereció la pena todo este vacío de dentro que dejaste. Pero me deja hambrienta la alegría al no poder compartirla contigo.

No quisiera equivocarme y ser injusta con nosotros, no todo el mundo se merece una segunda oportunidad que rompa los trozos ya rotos tras la primera batalla.
No siempre cuando se pierde, se gana. Pero quizás te merezcas más tú librarte de ese peso de intentar querer por pena.

Ojalá te crezcan más las alas, veas mundo y me recuerdes entre nuestras nubes.

Ojalá nunca olvide el olor de tu piel,
y cuando te eche de menos
lo recuerde,
y me haga llorar tanto hasta desahogarme lo suficiente para vaciar la taza que me regalastes, donde bebo a sorbos cada día.

Te echo de menos,
hoy también.

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'Dame vida, toma el tiempo, que me ahoga.'